martes, 13 de octubre de 2009

Lost in translation

Créditos con tu propia sangre

Ok. Sigue mi viaje. Sigo en Costa Rica, ya por la segunda mitad de la travesía. No hice mucho, pero entiendo que tergiversando un poco los hechos puede llegar a sonar a unas vacaciones prolongadas donde mi mayor preocupación es que se me acabe el repelente.

Pero vamos por partes.

A) Panamá.

Calle característica del Casco Viejo - Panamá

Llegué a Panamá aprovechando una accesible promoción de una línea aérea. En realidad, llegué por poco, ya que hubo algo así como un pequeño incidente en inmigraciones. Panamá está muy bien, supongo, es algo así como Miami pero con mucha humedad y más pobres. Es más como si mezclaran Miami y el Barrio Oeste II. Mucho bling bling y todo lo demás. Y gente de todo el mundo. Una cosa que me llamó la atención es que hay demasiados argentinos. No chilenos, ni peruanos, ni colombianos; ni siquiera brasileros. Mucho argentino, casi siempre explicándole algo a alguien. No tanto porque tengamos algo importante qué decir, sino más bien porque a los argentinos nos encanta explicar. Explicar en general.

Sale de proyecciones hippie que debe haber proyectado Little Miss Sunshine unas trece mil veces

Fui a un hostel, digamos, hippie; siempre con la lonely planet bajo el brazo (la de panamá no la compré, la bajé de taringa). El barrio donde estuve -Casco Viejo, una especie de ciudad abandonada pero muy pintoresca, tanto que hasta la casa presidencial la llevaron ahí- me recordó a algunas calles de La Paz en Bolivia, aunque el contraste entre hoteles/bares chic y caseríos muy pobres es más acentuado.

Barrio pobre con vista a bar

Una de las noches traté de ir a un bar donde (según la lonely planet) pasaban música alternativa "del estilo de Nirvana". Jamás encontré el bar, pero comí un par de shawarmas muy buenos en un carrito mientras la gente paseaba en sus hummers. Ya de día caminé por la ciudad hasta que me cansé y me metí en algún tipo de zona comercial o shopping a ver si encontraba las ofertas irresistibles que esperaba ver cuando llegué, pero creo que centroamérica no es tan barato como uno se imaginaría.

DJ recibe a los clientes del banco HSBC en Panamá.

Por supuesto fui al canal, del cual les puedo decir, mas o menos cronológicamente, que en su construcción murieron un montón de franceses, que tuvo por trasfondo el mayor escándalo de corrupción del siglo XIX y que fue el motivo por el cual Panamá se separa de Colombia.


El Balboa es la moneda de Panamá

B) Nicaragua y Honduras

En ambos países anduve por trabajo, realmente no tuve chance de conocer mucho, y los hoteles son iguales en todas partes. Sumado a eso, en el caso de Honduras la cosa no estaba para salir a pasear por el centro. De Nicaragua tengo el recuerdo más bien feo de perder las entradas que había sacado para ver Depeche Mode un par de días antes, aunque comí asado y tomé vino luego de muchísimo tiempo y eso estuvo muy bien.

Lamentable interpretación de Don Johnson en Hotel de Nicaragua.



C) Santa Teresa

Ya de vuelta en Costa Rica, fuí a la playa de Santa Teresa a pura fuerza de voluntad. El colectivo salía a las 6 am del sábado, y naturalmente llegué tarde a la terminal, aunque logré alcanzar al ómnibus luego de una secuencia cinematográfica de siga-a-ese-bus. Cuando me subí me di cuenta que iba a tener que ir parado las 6 horas que duraba el viaje: los que me conocen se imaginarán mi humor por ese entonces, recordando una vez más que era sábado. Y que eran las 6:15 am.

Por suerte, el viaje no era tan doloroso; al cabo de un par de horas llegamos al ferry, ya turístico de por sí, así que me bajó un poco la temperatura. Cuando volvímos al micro, para retomar una hora más de viaje, ya tenía otra disposición.

Llegando en ferry


Santa Teresa es un lugar tremendo, y relativamente desconocido para el turista medio. Playas desiertas, arena blanca y agua transparente. Encima donde paré estaba todo bien, gente muy simpática de todas partes: encargada del hostel con impecable acento ingles, cheff de Nueva Zelanda, plomero australiano fan de cut-copy y the presets, canadiense parecido a biff tannen, minitas yanquis y ticos fumetas.

Atardecer classic

Playa vacía a pasitos del hostel


Biff Tannen

D) indie.co.cr

Fui el sábado a un recital, unas chicas que suenan a vivian girls y se llaman Las Robertas. En el bar -un lugar parecido al Ultra Bar de Bs As- mucha gente, todos con sus anteojos a-la-woody-allen, como bien corresponde a toda tribu de jóvenes independientes (e interdependientes) de la generación Juno.

Sin embargo lo realmente destacado fue el recital de Russian Red, del cual acabo de regresar hace apenas instantes. Una voz impecable que recuerda a la mejor Chan Marshall (quizá demasiado, podría decirse, pero mal año, es genial igual), una sala del tamaño del centro cultural Virla y un formato acústico relajado e intimista que funcionó de maravillas. Una muy grata y bienvenida sorpresa viniendo de una ciudad que no se caracteriza por su oferta de eventos. Y encima era gratis.

Russian Red

Los dejo con un extracto del recital de RR. Su hit cigarrettes, seguido de un cover de i'm looking through you, que vaya a saber cuánto duratá en youtube hasta que lo saquen por derechos de autor:





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Lo mejor de estos días:

  • El miércoles pasado metí un gol de cabeza sobre el final del partido.
  • El Ron
  • Los comentarios tontos-pero-lindos de Russian Red durante su recital. Todos ellos la hicieron ver aún más impresionantemente fresca y hermosa.
  • Ver a un grupo de gente de todo el mundo jugando al Marcianito, un juego de señas y gestos cuyo propósito es emborrachar a los jugadores, y que en su improvisada versión inglesa fue re-bautizado como "Little Alien".
  • Volver a jugar juegos cuyo propósito es emborrachar a los jugadores. Creo que no hacía eso desde 1997; supongo que mi círculo de amistades siempre fue más bien espontánea con el tema de la bebida.
  • Fumar en narguila es lo más, un dispositivo sumamente amiguero.
  • La sopa instantánea de tomate con un poco de queso roquefort y perejil.
  • El mar
  • Mi relación con los frijoles, que fue creciendo de a poco

En cambio, necesita mejorar:
  • La humedad en Panamá, que alguien haga algo para cambiar eso
  • Tengo una sola hornalla en mi dpto, lo cual es un bajón; hacer una salsa y cocinar fideos al mismo tiempo es imposible
  • Por cierto, me di cuenta que la falta total de visitas me convierte en una persona sumamente anti-higiénica. Platos sin lavar, la cama destendida, ropa tirada por todos lados.
  • Los taxistas son una parte bastante agotadora de los viajes en plan turista (hablando de los viajes en plan turista en general, no de los viajes por centroamérica en particular). Es extenuante tener que estar todo el tiempo a la defensiva y tener que pedir precios 17 veces antes de subirme a uno.
  • Hubiera sido lindo ir a ver a Depeche Mode
  • Los snack-bars de los hoteles son crueles. Te ponen una heladera cargada de golosinas y bebidas irresistibles a precios desorbitantes que jamás podrás tocar. Sacar algo sin que se den cuenta es imposible, tienen todo inventariado con una precisión despreciable.
  • No hay bidet

domingo, 20 de septiembre de 2009

no es por hacerme el qué...


...pero el mejor plato que comí desde que llegué fue esta exquisita trucha que preparé como almuerzo del domingo 20 de Septiembre, en la antesala del día de la primavera, el estudiante, y el economista. Bueno, sí, sí es para hacerme el qué.

domingo, 6 de septiembre de 2009

un paseo fotográfico por mi residencia

Barrio

Barrio tranquilo. Vista a montaña


El pop en Costa Rica. Esta es la referencia que hay que dar para llegar a mi casa.


La prostitución es legal en este país y en mi barrio está particularmente bien vista



Mi casa. La flecha señala mi cuarto. La otra ventana es del departamento de la par, que está libre y se alquila, por si alguien andaba buscando lugar en CR


Dormitorio


La cama la tendí exclusivamente para la foto


placard de economista


Cocina


Grifo monocomando. El detergente no es líquido, viene en pasta.


Heladera. Tres variedades de queso, lechuga, choclo, leche, sopa del otro día, mango, cebolla de verdeo, huevos, aderezos, zanahoria, salchichón primavera, agua, tomate, cerveza imperial, más agua, pan lactal, restos de ananá.


Mi equipo esquinero. Panes horneados, jugo de fruta, ajo-sal-pimienta, salsa de soja, aceite, café. Ron.


Baño



Piso ducha y productos

Ducha. A veces hace chispasos y pienso que voy a morir electrocutado

Más productos

No tengo bidet. Una caja de cartón es mi cesto de basura, esto es indudablemente anti-higiénico.


Comedor-lavadero


Reloj manzana que habla. Indica siempre la misma temperatura: 50 grados centígrados.


Hoy lavé la ropa blanca, que en mi caso consiste básicamente de remeras, un par de medias y eventualmente algún calzoncillo. La lavadora tiene centrífuga, practiquísima. Ya me va mejor con la planchada, parece que me resultaba difícil porque no usaba el rociador.

sábado, 22 de agosto de 2009

It's a lonely planet

Exuberante mannequín en el Mall San Pedro, la ciudad universitaria de San José


Este mail/reporte hace un update de todas mis actividades desde que llegué a la ciudad de San José de Costa Rica el 1ro de agosto del corriente año, hasta el día de la fecha, sábado 22 de agosto. Dada la longitud del correo, los lectores podrán encontrar, al final del mismo, un sintético resumen de puntos buenos y puntos malos del viaje; de este manera, podrán evitarse la (reconozcámoslo: agobiante) lectura de los párrafos que siguen, dedicando ese tiempo valioso a salir con los amigos, jugar al squash, conocer los parientes lejanos de la familia política o repasar la segunda temporada de lost.


Bueno, les cuento que finalmente estoy en San José, pero viviendo solo, el roommate que me había conseguido la empresa vivía en la loma del orto, frente a la mismísima cárcel y, paradójicamente, en una especie de country. Luego de darle muchas horas de reflexión creo que el mejor paralelo tucumano que encontré al lugar donde estaba viviendo era algo así como el barrio oeste II, pero en las afueras de Lola Mora (o algún lugar equivalente donde no llegue ningún medio de transporte público) y frente al penal de Villa Urquiza, pero lleno de gente adinerada, con pileta y canchas de tenis, organizada en comités: comité de actividades sociales, comité de actividades deportivas, comité de reciclaje, etc. Estaba tan lejos que tenía que tomarme un taxi hasta para tomarme un taxi.

En fin, me fui al choto de ahí; mi primera salida de la casa-cárcel (2 semanas después de llegar) fue también la última: en el mismo día conseguí un dpto y me mudé. Pura ejecutividad.

Si tengo que ser sincero, creo que la principal razón de no haber escrito hasta hoy es el hecho de que no había hecho absolutamente nada más que trabajar, o digamos que algo así: salía de la oficina costarricense y volvía a casa a tratar de hacer las cosas que tenía pendientes de mis trabajos de Tucumán. Se imaginarán que luego de 8 hs, llegar a la casa a seguir dándole es un bajón horrible, por lo cual estuve 2 semanas, 3 digo, prácticamente sin dedicarme ni al ocio ni al trabajo. Simplemente llegaba y me sentaba en la computadora, me volvía a sentar en la computadora, y no hacía nada, absolutamente nada. En fin, la cosa es que recién hace unos días terminé mi trabajo de Tucumán. Esto es relevante porque significa que ahora sí soy dueño de mi tiempo libre, que por cierto tampoco es tanto.

La cosa es que este fin de semana me puse el traje de turista y salí a conocer San José y sus alrededores. Me compré un librito, una guía, la Lonely Planet para los viajeros familiarizados con estas cuestiones, donde te dicen como para tonto los lugares que hay para conocer en cada parte de cada país. Hoy ya estuve dándole a los lugares turísticos aquí en San José (de ahí acabo de regresar); y mañana voy a otra zona que, dicen, está bastante buena. De cualquier forma, las zonas urbanas (definitivamente) no son el punto fuerte de este país. Así que la semana que viene, el fin de semana que viene para ser más preciso, voy a estar yéndome a la playa por 1ra vez desde que llegué. Así que en cuanto vuelva de Honduras el viernes (voy por trabajo; en realidad ya fui la segunda semana que estuve aquí, no es tan tremendo como dicen, la violencia y demás no es nada que no veamos en Argentina un martes o miércoles común y corriente, en verdad); como les decía, vuelvo el viernes a primera hora de la mañana, trabajo hasta el mediodía y parto en bus a una playa que se llama Tamarindo. Entonces, la idea es aprovechar este 1er fin de semana libre para hacer un par de adquisiciones fundamentales para mi segundo fin de semana libre: malla y bolso playero.

Así que bueno, más o menos eso es todo hasta aquí. Mi idea es mandar esta suerte de resumen en forma periódica, o al menos, en la medida que me ocurran cosas interesantes, o por lo menos, que me ocurran cosas. Ahora sí, la síntesis:

It’s a Lonely Planet – Los destacados:

  • Los sandwichs de Subways: Una maravilla, a los que viven en buenos aires les recomiendo que vayan a probarlos, sé que hay un par en capital. Infinidad de vegetales y panes frescos que tostados saben incluso mejor, con salsas que tienen un twist que las hace imperdibles. La de cebolla dulce ya ganó un lugar importante en mi corazón.
  • Tengo internet inalámbrico en mi dpto nuevo, y anda bastante bien. La del trabajo también tira muy bien, me bajé 10 películas en un par de días.
  • Me compré una cámara digital. La buena noticia es, en realidad, que no los voy a atosigar con fotos más que cuando sea absolutamente necesario (ya suficiente tienen con este abuso de palabras). De 130 fotos que tenía, dejé solamente unas 10; tal como lo imaginaba, mi fuerte (tampoco) está en la fotografía.
  • El café
  • POR DIOS el ananá, nunca fue mi fruta favorita en la argentina pero aquí, aquí es un manjar. Muy jugosos, con un aroma capaz de endulzar toda la casa y un sabor exquisitamente dulce.
  • El ron. Oh yeah.
  • La lonely planet, que aunque me llevó a una sala de cine independiente inexistente, creo que en el balance me va a dar grandes satisfacciones.
  • Una plancha de viaje que compré por mercadolibre de costa rica
  • Mi habitación del hotel de honduras, que tenía hasta un escritorio. La cama era algún tipo de diseño superior al King; nunca había visto una cama tan grande. Claro, con el país en crisis, el hotel estaba vacío y quisieron dar una buena impresión.
  • El ron. Ah, sí.
  • El jugo de naranjas con zanahorias, asequible en cualquier supermercado, como el citric que tenemos allá, pero con zanahorias. Buenísimo.
  • Viene depeche mode, en octubre, creo. Voy a ir.
  • Salí a correr nuevamente, después de más de 2 meses de pura inactividad.
  • A propósito, es increíble la cantidad de gente que hace vida sana en este país. Los domingos a las 9 am la sabana (el parque cerca de mi dpto) es un hervidero de gente haciendo todo tipo de deportes. A mí me da igual, pero juro que a uno le cae simpático ver a toda esa gente haciendo vida saludable, nada más y nada menos que a primera hora de un domingo, por dios y la virgen santa. Muy bien por ellos, con especial mención a los roller skaters que llenan la pista de shorcitos de jean ochenteros y rodilleras noventeras.


It’s a lonely planet - lo menos de estos primeros días:
  • Trabajar apesta loco
  • PAREN DE SECARLA CON EL TEMA DE DIOS. Todo en centroamérica, absolutamente todo, golpes de estado incluidos, se explica por (o se atribuye a) la gracia divina.
  • Todos sabemos lo malo que es Tucumán, que nunca pasa nada, que el centro huele mal, que la gente huele mal, habla mal, se ríe mal, se viste mal, va al abasto, o va a yerba buena, o lo que sea. Pero les juro que 1 mes de vivir en un lugar donde nadie, literalmente NADIE está caminando por la calle a partir de las 6 de la tarde (en realidad, noche) les puede ayudar a valorar el jardín de la república. Jamás lo hubiera pensado, pero realmente extraño volver a mi casa en Villa Luján y ver a los vecinos tomando mate en la vereda hasta la medianoche. La paranoia de la gente llegó a cansarme; juro que éste parece un lugar tranquilo, pero la paranoia colectiva que existe nunca la había visto. Aquí el que va a un lugar caminando es, mínimo, un irresponsable.
  • Las calles no tienen nombre. Las del centro sí tienen, pero encontrar en las esquinas carteles con los mismos es, por lo menos, improbable. Así que da igual.
  • Las máquinas de café, con esos filtros de papel, que la gente usa aquí en forma ubicua. Recién hoy pude conseguir un jarrito para hacerme café CON COLADOR VIEJA, ese que deja borra en el fondo, que tiene cuerpo, que no es una mariconada.
  • Aun podría decirse que no me emborraché. Una vergüenza.
  • NO QUIERO DESAYUNAR UN HUEVO FRITO A LAS 7.30 DE LA MAÑANA, gracias.
  • Por mucho que lo intente, soy pésimo planchando. Aprendí a valorar las calurosas y deportivas remeras de nylon. Ahora entiendo a los hip-hop.
  • El dolor de cuerpo luego de salir a correr luego de 2 meses de pura inactividad
  • Quedarte sin hielo para el ron

introducción / viaje / no hacía falta otro blog




Este blog nace por error, como tantas cosas, mientras escribía una suerte de crónica para mis amigos (a quienes irresponsablemente no había contactado desde que llegué al lugar donde voy a estar trabajando hasta diciembre de este año: San José de Costa Rica).

A medida que el supuesto mail colectivo se alargaba, se me ocurrió que esa cosa de dirigirlo a mucha gente -en realidad, a quién estuviera dispuesto a leerlo, ya sea por legítimo interés o por mera falta de alternativas- coincidía más bien con el formato de blog que con el correo electrónico. Eso explica un poco el híbrido de esta suerte de primer entrega; ni mail ni post, ni uno ni lo otro.

Así que ahí (aquí) estoy. San José de Costa Rica, Sabana sur: de la Pops(*), 50 mts sur, apartamento 1, piso 2. Tengo blog nuevo, blog propio. No sé bien para qué; pero bueno, veamos qué resulta de esto.


(*) La Pops es una especie de confitería de postres, referencia obligada para llegar a mi departamenteo. Aún no tuve oportunidad de degustar sus especialidades.